Las compañías comercializadoras de energía eléctrica han adoptado el modelo de factura que el Gobierno estableció para los consumidores acogidos al Precio Voluntario al Pequeño Consumidor (PVPC), que incluye la siguiente información:
En los siguientes enlaces puedes consultar información sobre la factura eléctrica. Enlaces de interés:
La luz tendrá un precio para cada hora del día siguiente: habrá 24 tarifas diferentes para cada uno de los días del año. La tarifa eléctrica será impredecible para el consumidor, que solo contará con unas horas de antelación para conocer los precios del día siguiente.
Gran parte de la energía de España se comercializa a través de un mercado diario que funciona así:
Las centrales de gas son caras y casi siempre necesarias para cubrir las necesidades de energía. Estas centrales explican (casi siempre) lo que pagamos por la luz. Pero cuando no son necesarias (porque la hidráulica, la nuclear o la eólica se bastan por sí solas) cae drásticamente el precio.
Simula tu factura de electricidad con la aplicación de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia.
Puedes, pero probablemente te salga más caro. Habrá una tarifa fija garantizada (solo están obligadas a ofrecerla las comercializadoras de referencia). No afectará al total de la factura sino solo la parte que corresponde a la energía (los peajes o tarifas de acceso variará si lo decide el Ministerio). Este fijo será predecible (no como los fluctuantes precios de la electricidad) pero tiene una pega importante: podrá tener permanencia y penalizaciones (no solo durante el primer año sino también en cada renovación, algo que está prohibido en el resto de tarifas del mercado libre).
Hasta ahora el Gobierno fijaba unas tarifas de acceso o peajes (más del 50% de la factura que pagas) con un precio alto en hora punta y bajo en horas valle. Así se conseguía el efecto de discriminación horaria. Con el nuevo sistema, al efecto de los peajes se suman los diferentes precios que tendrá la electricidad según pasen las horas. El resultado debe ser más beneficioso para el consumidor, pero la cosa se complica: no estará garantizado que el horario más barato sea, como hasta ahora, entre las 22 y las 12 horas (de 23 horas a 13 horas en horario de verano).
El importe a descontar ya no será la diferencia entre las tarifas actuales y las que había antes de julio de 2009. Ahora será un descuento fijo del 25% sobre los precios reales (que irán cambiando hora a hora). Esto mejora lo que estaban recibiendo las facturas con Bono Social, pero empeora lo que habrían recibido si se hubiese mantenido el sistema antiguo y las tarifas hubiesen subido a finales de año.